PROVINCIA SAN FRANCISCO SOLANO

ARGENTINA

Rio Cuarto

Convento San Francisco Solano 

Alvear 620

CPA: X5800BCN – Rí­o Cuarto (Córdoba)

Tel: 0358 – 4621598  Fax: 0358 - 4640164 

Cel:    0260 - 154308097


Email: [email protected] 


Actualmente, la Fraternidad está compuesta por: 


Fr. Carlos Guillermo Paz, Ministro Provincial

Fr. Alfredo Olivera, Guardián y Rector del Tempo. 

Fr. Carlos Héctor Rioja, Vicario, Ecónomo y Representante Legal. 

Fr. Daniel Adolfo Erro, Morador

Fr. César Augusto Puigdomenech, Morador

Fr. Walter Germán Cena, Morador.

Fr. Claudio Marcelo Conforti, Morador

LA MISIÓN FRANCISCANA en la Villa de la Concepción del Río Cuarto y la región pampeana

Antecedentes

1853. La Villa de la Concepción del Río Cuarto no había llegado a los 70 años de su fundación (Marqués de Sobre Monte, 1786) y contaba con unos 2600 pobladores. El país comenzaba a organizarse como Estado nacional con su Constitución.

El llamado “problema del indio” se instalaba como parte de la situación política, militar y geográfica en el centro de una dilatada región al sur de la Línea de Frontera, para las provincias de Córdoba, San Luis y la casi inexplorada Pampa; grandes tensiones, conflictos e invasiones indígenas limitaban las condiciones de vida.

El Gobernador de Córdoba, Alejo del Carmen Guzmán, se instala en la Villa (abril y julio de 1883), a instancias del Comandante de la frontera, coronel Juan Bautista Ferreira; adopta una serie de medidas y recibe un extenso petitorio en nombre de “los ciudadanos de esta Frontera del Sud” (2.8.1853) que solicitan la fundación de un Colegio de Propaganda Fide, (o de Propagación de la Fe) a cargo de los misioneros de la Orden de San Francisco de Asís, institución que se venía desarrollando en la Hispanoamérica de los primeros tiempos y que tras la independencia de los pueblos del Río de la Plata, era muy requerida, para apoyo de las nacientes poblaciones.

 

Apoyo de la Legislatura y del Gobierno.

El pedido no surge de una propuesta pastoral de la autoridad eclesiástica; es el vecindario de la Villa el que lo hace y es el gobierno civil de la Provincia el que establece el convenio por el cual han de instalarse los franciscanos para atender un extenso territorio, y encargarse, principalmente, de la pacificación y contención de los indios ranqueles.


Así se fundamenta el pedido:

“ Los ciudadanos de esta Frontera del Sud de la Provincia que suscriben – emplean tres carillas en dar los fundamentos y otras tres se llenan con unas 66 firmas, encabezadas por uno de sus vecinos más notables, don Martín Quenón – solicitan ... fundar en esta Villa un Colegio de Propaganda Fide de Misioneros Recoletos Franciscanos dotados por ahora de diez sacerdotes y dos religiosos legos, a efectos de que mientras unos se ocupan de imbuir los principios de religión y moral en las poblaciones ya numerosas de esta Villa, la de La Carlota que dista veintiséis leguas; el Pueblo de la Reducción, diez; el de Achiras diecinueve; el de San Fernando diez; el oratorio de Las Peñas dieciséis y el de San Bartolomé catorce,... los demás sacerdotes se constituyan a ejercitar las misiones entre los indios del desierto con el máximo interés de libertar tantos desgraciados cautivos que gimen bajo los más crueles tormentos y convertir los infieles que se cree en su mayor parte dispuestos a abrazar nuestra Religión...”

Entre otros beneficios que traería la instalación del Colegio Misioneros destacan la “cooperación eficaz de la influencia religiosa para ilustrar y moralizar nuestras masas; extinguir los odios irreconciliables que nos ha legado el pasado... atraerían pobladores que, interesados en el beneficio espiritual, gradualmente aumentarán el número de habitantes... lo cual haría crecer el poder de defensa territorial para resistir cualquier depredación ... si los infieles osasen alterar la paz ...”

Cuentan como intermediario con el P. Fr. Mario Bonfiglioli, procedente del Colegio Misionero de Tarija, y por entonces, Cura vicario transitorio en la parroquia de La Inmaculada.

La Legislatura de la Provincia dio su conformidad (13.10.1854) y a solicitud del propio Gobernador, el P.. Bonfiglioli redacta el informe con el presupuesto y las bases del convenio.

Por decretos del 26.4.1855 y del 30.4.1855.la fundación es aprobada. El P. Bonfiglioli ha de traer de Europa 12 religiosos franciscanos, con los gastos a cargo del gobierno.

El 13 de noviembre de 1856 arriba a Río Cuarto el primer grupo de misioneros, tras sortear un dificultoso itinerario que los trae desde Génova (Italia)

Integran este primer grupo de misioneros fundadores el P. Eugenio Nardoni; P. Cirilo Ostilio,; P. Romualdo Ferrando; P. Daniel Urbani; P. Juan Bautista Raineri; P. Luis Soli; P. Isidoro Anselmi,; P. Marcos Donati; el Padre Plácido Sargenti; P. Federico de Génova; Fray Félix Perino, y Fray Leonardo Bennaci. A ellos se sumó el primer franciscano argentino, Cronista de la primera época, P. Moisés Álvarez.

El Gobernador de Córdoba Roque Ferreira por decreto del 23.1.1857 dio por formalizada la radicación. Son alojados en un modesto ranchito y los vecinos son los que consiguen la ayuda para contar con un solar propio donde levantar el convento, organizar la escuela y dedicarse a su misión entre los indios. Así los recuerda la canción épica “... cuatro ranchos y un convento, y una Virgen que te cuida, Villa heroica del desierto...” 

A dos cuadras al Norte, se hallaba la Casa de la Comandancia de Frontera Con sus principales jefes militares, los coroneles Julio A. Roca y Lucio V. Mansilla entre otros, mantuvieron estrechas – y no siempre amistosas – relaciones por el buen trato con los indios, de los que habrán de convertirse en “garantía de paz” en más de una oportunidad.

Recién veinte años más tarde, Río Cuarto adquiere rango de Ciudad. (1875)

Obras y trascendencia de la Misión Franciscana 

La Villa se convierte en sede parroquial, cabecera del extenso Curato del Río Cuarto, adherido al nuevo Colegio franciscano misionero “San Francisco Solano”.

En 1867 llega el segundo grupo. Se incorporan misioneros que dejan huellas imborrables en el medio siglo siguiente, tales son, el Padre Pío Bentivoglio; P. Ludovico Quaranta; P. Antonino Cardarelli; el recordado P. Quírico Porreca, junto al P. Costantino Longo; P. Mario Dal Negro; P. Benito Tesitori; el Padre Guillermo Zelli y los hermanos legos, Fray Doménico Bedini, y Fray Benvenuto.

El 1 de abril de 1868 el convento es elevado a la categoría de Colegio Apostólico. El P. Marcos Donati, electo Prefecto de Misiones, y el P. Fr. Moisés Álvarez serán protagonistas principales de la historia de las misiones en el sur de Córdoba y gran parte de San Luis entre los ranqueles, mientras el resto de la comunidad se reparte en la atención de la Parroquia La Inmaculada – hoy sede de la Iglesia Catedral, capillas y oratorios del extenso Curato.

Entre 1856 y 1906, apenas medio siglo, los franciscanos desarrollan intensa actividad, en los más diversos aspectos, desde los de la educación, la tarea de evangelización, la contención, la promoción humana, el rescate de cautivos, las negociaciones por la paz y la temperancia entre militares e indios ranqueles, la atención del Curato, entre otras tantas que pasarán a formar parte de la historia no sólo regional, sino también, de buena parte del país.

Edificaron templos en los lugares más poblados de su Curato. Además de la propia iglesia de San Francisco, construyeron el nuevo templo parroquial – el actual de la Catedral, consagrado en 1890 – y otros en San Bernardo, Alpa Corral, Reducción, La Carlota, Achiras, Rodeo Viejo, Laboulaye, etc.; para reforzar la difusión del pensamiento cristiano ante los embates liberales de la época, se dieron tiempo también, para fundar las revistas “Acción Franciscana” y “Cruzada Misionera”.

Después de la conquista del desierto del general Roca, prosiguieron con su actividad en el Curato, la Parroquia y las numerosas obras surgidas en el propio convento. Se ocupaban de las dificultades que traía la frontera, el problema de los cautivos y el peligro de los malones, y las propias vicisitudes de la Villa.

El 19 de diciembre de 1867, se encontraron con la epidemia del cólera morbo que azotó a Río Cuarto.

Se dedicaron sin medir riesgos para su vida, tanto los frailes del convento local, como también los PP. Donati y Luis Soli en Villa Mercedes en la epidemia de 1874 y los PP. Quírico Porreca y Guillermo Zelli en Villa Sarmiento el mismo año, muriendo éste último. En noviembre de 1886 dejó su vida en ayuda de los enfermos el P. Luchini.

También fueron denodados los esfuerzos más allá de la frontera por ayudar a los indios en las grandes epidemias de viruela; la labor del P. Porreca fue premiada por el pueblo y el Gobierno con sendas medallas de oro.

Su preocupación por la salud de la Villa, le llevó a fundar el Hospital de Caridad, más tarde Hospital Provincial, del que hoy se conservan dependencias transformadas en Centro de Salud municipal.

Pusieron el acento en diversas obras de caridad, muchas de las cuales hoy perduran: Hogar de Huérfanos, Cárcel de Mujeres, Hogar Buen Pastor, Asilo de Ancianos, Escuela en la Cárcel, Hospital San Antonio de Padua, una de las últimas obras, entregadas en 1957 al Gobierno de la Provincia y convertidas hoy en moderno hospital general. Además de los Colegios San Buenaventura y Nuestra Señora del Carmen, fundaron la escuela de La Inmaculada así como cientos de centros catequísticos; el P. Porreca fue el co-director de otra creación franciscana, la Orden de las Hermanas Terciarias Franciscanas, con casas en San Vicente, Córdoba, Villa Nueva (Villa María), que se instalaron en el Hospital Militar de Buenos Aires y en Salta, entre otras. Fundaron numerosas instituciones no sólo apostólicas, sino también de proyección social, entre las que se destacaron la Juventud Antoniana, el Círculo Católico de Obreros, la Sociedad de Beneficencia, la Pía Unión de San Antonio, el Pan de los Pobres, el Refugio  Nocturno, entre muchas otras.

Continuaron su trabajo en La Pampa y llegaron hasta el río Colorado. Las familias indias que quedaron diseminadas en la pampa y los nuevos habitantes, inmigrantes casi todos, requerían de nuevas campañas misioneras. La Reducción en Villa de Mercedes fue el modelo de una Misión-Reducción casi ideal que llevó a cabo el P. Donati, llegando hasta Victorica, posta militar en el centro de la pampa, a 80 leguas de Villa de Mercedes.

Etapas

La labor franciscana en Río Cuarto y la región pampeana se desarrolla en las siguientes etapas:

1) Convento San Francisco Solano. Primera época. (fundacional) 1856 – 1867.

2) Colegio de Propaganda Fide (Misiones) 1868 –1906;

3) Convento San Francisco San Francisco Solano Segunda época (1906 – 1957/ 1989)

En 1906 cesa el Colegio de Propaganda Fide; el convento pasa a la Provincia Franciscana de la Asunción de María. Argentina, 1906-1911; luego es agregado a la Provincia de Cataluña (España) y al crearse la Viceprovincia San Francisco Solano (1989) se convierte en sede de la Curia Provincial.

[Fuentes: Archivo Histórico Convento San  Francisco Solano. Alvear 620, Tel. 4621598.Río Cuarto, Cba.] 

Lic. Arch. Inés I. Farías - Abril 2005 

 

Documento de Consulta: Firma del Convenio