PROVINCIA SAN FRANCISCO SOLANO

ARGENTINA

Salta

Basílica: San Diego de Alcalá


Córdoba 15 A4402EZA - Salta 

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Complejo Cultural (Biblioteca – Archivo – Museo): Córdoba 33 

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Correo electrónico: [email protected] 

Página Web: www.conventosanfranciscosalta.com


Actualmente, la Fraternidad está compuesta por: 

Fr. Fuad Miguel Hilal, Guardián, Rector de la  Basílica y Ecónomo. 

Fr. José Antonio Benni, Vicario y Representante Legal

Fr. Michael Patrick Moore, Morador 

Fr. Cristian Isla Casares, Morador

Fr. José Luis Girado, en el Eremitorio S. Francisco Solano (Tafí del Valle)

Antecedentes históricos :

El 16 de abril de 1582 el licenciado Hernando de Lerma fundó la ciudad de Salta y entregó a Fr. Juan Bartolomé de la Cruz una cuadra de 440 pies , a la que se agregó otra para la huerta del convento. Parte de ese solar es ocupado actualmente por el Convento San Francisco. La importancia histórica y espiritual de la iglesia fue reconocida por el Gobierno de la Nación declarándola, el 15 de julio de 1941, Monumento Histórico Nacional y por su Santidad Juan Pablo II al elevarla, el 4 de agosto de 1997, a la dignidad de Basí­lica Menor.


El Templo

Una vez recibido el solar los franciscanos comenzaron de inmediato a construir el templo y la casa para los frailes. La primera iglesia, construida en madera terminada en el año 1625, fue destruida por un incendio en el año 1674. Ese mismo año se comenzó a edificar el segundo templo con una sola nave.

La piedra fundamental de la tercera iglesia fue colocada el 17 de septiembre de 1759, siendo guardián Fr. Domingo de Aranzazu La construcción fue dirigida por el fraile arquitecto Vicente Muñoz. La obra casi concluida sufrió un grave incendio en 1772. Tanto la iglesia como el convento quedaron totalmente destruidos, a tal punto que los frailes se tuvieron que trasladar a la casa de los jesuitas ya expulsados. La Iglesia se reconstruyó rápidamente ya que hay datos que testifican la ubicación, en el año 1778, de una imagen de Nuestra Señora de las Nieves, mandada traer de España.

Fray Vicente Muñoz, artí­fice del templo, murió el 8 de septiembre de 1784, sin haber concluido totalmente la obra de reconstrucción. La despreocupación posterior hizo que la conclusión de la obra se demorara mucho tiempo; efectivamente de la documentación del archivo del convento se puede deducir que la construcción estaba finalizada a fines del S. XVIII.

Después de algunos años de decadencia la iglesia y el convento, vuelven resplandecer con la fundación en el año 1857 de un Colegio de Propaganda Fide, lugar desde donde se organizó toda la tarea evangelizadora del llamado Gran Chaco.

Especial importancia en la decoración de todo el templo tuvo el P. Luis Giorgi (1821-1884), eximio escultor y arquitecto italiano. El diseño de la decoración del templo de debe a él y su realización a Agustí­n Cánepa, quien fue contratado el 12 de octubre de 1868. Del P. Giorgi se aprecian las imágenes de San Severo, hecha en cera, y la Purí­sima , ubicada en el altar mayor del templo, realizada con pasta y tela encolada. El 8 de mayo de 1870 se estrenó el interior renovado de la iglesia y en ese mismo año se comenzó la obra de la fachada. La decoración del frontis de estilo barroco tardí­o se realizó entre 1870-1873.

De particular importancia artí­stica es la imagen de Fray Pedro de Alcántara realizada alrededor del año 1764 por Felipe Rivera en madera tallada y tela encolada. Del mismo autor es la imagen de San Francisco de Así­s realizada alrededor de 1764, que se encuentra en un altar lateral dedicado para la reserva del Santí­simo. Su aureola de plata es procedencia peruana y fue repujada en el siglo XVIII.

En el año 1915 se construyó el órgano, obra del célebre maestro Donato Sangaletti, y se colocó el piso de mármol de carrara que actualmente luce el templo.

En la plazoleta desde la cual se contempla la espléndida fachada de la iglesia, se admira un bello monumento a San Francisco, inaugurado en el año 1926 en ocasión del séptimo centenario de la muerte del santo de Así­s. Es obra del famoso escultor italiano Tonini, el mismo que realizó la grandiosa escultura de San Francisco, ubicada en el parque que se encuentra frente a la Patriarcal Basí­lica de San Juan de Letrán, catedral de la ciudad de Roma.

En el año 1881 fue demolida la antigua torre campanario de la iglesia y, en octubre de ese mismo comenzó a construir el actual campanario que fue inaugurado en el año 1882, en ocasión del séptimo centenario del nacimiento de San Francisco. Su altura es de 54 m . y es considerado como uno de los más altos de hispanoamérica como cuerpo aislado. Entre sus campanas resalta la llamada “campana de la patria”, fundida en la huerta del convento con el bronce de los cañones de la batalla de Salta. Su peso es 1.406 kg . y en su alrededor se puede leer: “Viva la patria – año 1813 – a la Inmaculada Concepción de la Virgen Madre de Dios y de toda la religión seráfica – me hizo Miguel Mariano Silva”.


El Convento 

Se comenzó a construir junto con la iglesia y sufrió muchas variaciones a través del tiempo. Con la llegada de los misioneros apostólicos de Propaganda FIDE (1857), el convento que poseí­a quince habitaciones mal cuidadas, conoció su mayor expansión edilicia. El 24 de agosto de 1858 se puso la piedra fundamental de vientres nuevas celdas y del refectorio. Posee un gran claustro de estilo colonial, en el centro del mismo se encuentra un reloj de sol, único en la ciudad de Salta, construido en 1861. En las galerí­as del mismo se encuentra una serie de murales sobre la vida de San Francisco, (1947-1947), pintados por Francisco Luscher. También es de particular belleza una “íšltima Cena” que se encuentra en el antiguo refectorio que fue pintada en el año 1955 por el pintor Mariano Coll.

En el patio Santa Clara se encuentra unos de los pocos púlpitos de piedra que existen en nuestro paí­s. Fue esculpido en el siglo XVIII y su procedencia es todaví­a desconocida.


El museo

En tres antiguas celdas y en la magní­fica sacristí­a está ubicado el museo del convento. Allí­ se encuentran valiosas obras de arte y piezas de colección. Entre ellas merecen especial atención: ornamentos bordados en hilo de oro, juegos de casullas y dalmáticas realizadas en hilo de seda; conjunto de cálices; relicarios, pieza de platerí­a de estilo barroco americano; muebles de estilo colonial; imaginerí­a y pinturas de distintas épocas.

También se encuentran expuestas lámparas etruscas (s. IV a.C.), una jarra romana encontrada en el campo Ascoli Satreano ( 79 a .C.); una cabeza de joven etrusco hallada en una tumba a Tarquina (s. III-IV a.C.), entre otros elementos arqueológicos expuestos.

En el centro de la sacristí­a se ubica una imponente mesa de mármol, en cuyo contorno se lee la siguiente inscripción: “Soy para san Francisco de la ciudad de Salta, por orden del R.P. Definidor Fray Domingo de Aranzazu. Me traxo don Domingo de Santibáñez. Me hizo el Mtro. don Juan Benjumeda en Cádiz año 1789” .


La Biblioteca y Archivo

En el primer piso del convento se encuentra la biblioteca conventual, en la que se conservan aproximadamente 15.000 volúmenes, prolijamente ordenados por el P. José Tito Colallunga (1896-1981), quien desde el año 1925 hasta su muerte, se desempeñó como bibliotecario del convento. Entre sus libros posee muchas obras valiosas no sólo por su temática sino también por la antigí¼edad de muchos de sus volúmenes. Efectivamente se encuentran obras desde el siglo XV hasta la actualidad, como por ejemplo, un incunable sobre astronomí­a publicado en Venecia en el año 1488.

El convento posee un importante archivo en su mayorí­a inédito. Sus fondos, abarcan aproximadamente los siglos XVIII–XIX que permiten de manera especial el estudios de las poblaciones aborí­genes del Chaco salteño y la labor evangelizadora de los frailes franciscanos.